Hipnosis Clinica

La hipnosis es un estado especial, a la vez que natural, de la conciencia.

Todos nosotros poseemos en nuestro interior fuerzas auto-sanadoras que nos pueden ayudar en momentos o situaciones complicadas de la vida. La hipnosis puede ser un canal de acceso directo a esas fuerzas y, además, puede hacerlo de forma natural, potente, efectiva, rápida y segura.


   La hipnosis es un fenómeno casi tan antiguo como el hombre y conocido prácticamente por todas las civilizaciones; aunque dependiendo de la época, lugar geográfico, cultura, etc., tenga o haya tenido ese u otro nombre diferente.


   Pero ¿qué es la hipnosis? Resulta muy complicado definir la hipnosis de modo unívoco. No obstante y para dar una posible definición, podríamos decir, a fuerza de simplificar, que es un estado especial, a la vez que natural, de la conciencia. Es especial porque no es el estado con el que funciona la conciencia habitualmente y, al mismo tiempo, es natural, porque no se necesitan procedimientos complejos, aparatología, medicación, etc., para  alcanzar este estado. ¿Quién no ha experimentado algo parecido a este fenómeno más de una vez en su vida cotidiana?, por ejemplo, al quedarse ensimismado ante una pieza musical, un paisaje, un recuerdo, etc. que le han abstraído completamente de lo que ocurría a su alrededor.


 El estado hipnótico se caracteriza, fundamentalmente, en que el sujeto hipnotizado focaliza su atención en una determinada información (sugestión, estímulo ...), ignorando, anulando, o más concretamente, amortiguando, el resto de estímulos que en ese momento le puedan llegar. Es decir, la persona hipnotizada concentra su atención únicamente en la información que le está proporcionando el hipnoterapeuta o hipnotizador y desdeña cualquier otra que no venga de parte de esa fuente y, a partir de ahí, dicha información pasa al inconsciente de una forma no razonada, sin cortapisas, haciéndola propia y dispuesta a ser utilizada por él en cualquier momento y, por supuesto, en su beneficio.


   Según un reciente experimento británico, publicado en la revista “Consciousness and Cognition” (“Conciencia y Cognición”) realizado en la Universidad de Hull, se demostró de forma objetiva que la hipnosis produce cambios reales en el cerebro; este estudio consistió en analizar primero la forma en la que los participantes respondían a la hipnosis y para ello seleccionó a diez individuos que eran altamente susceptibles al proceso y a siete que no habían respondido fundamentalmente a la técnica, tan sólo quedaron más relajados; se les pidió a continuación que llevaran a cabo una tarea mientras estaban bajo hipnosis –como escuchar música que en realidad no sonaba-  no sabiendo que se les estaba monitorizando su actividad cerebral incluso en los periodos de descanso entre ocupaciones. Los investigadores también llevaron a cabo escáneres cerebrales de los sujetos participantes sin inducción hipnótica para poder comparar los estados de descanso dentro y fuera de la hipnosis.


   Los resultados mostraron que en el grupo altamente susceptible hubo una actividad reducida en la región cerebral involucrada en el fantaseo y en dejar correr la imaginación, lo que se conoce como la red de “modo por omisión” (DMN, en sus siglas en inglés), que se activa cuando el individuo no está enfocado en el mundo exterior y el cerebro está en reposo, aunque despierto. Se cree que la hipnosis funciona clausurando el DMN, lo que deja al cerebro libre para concentrarse en otras tareas..


   El doctor William McGeown, profesor del departamento de Psicología de la Universidad de Hull y director del estudio, considera que los resultados son inequívocos porque sólo se vieron en los individuos altamente susceptibles a la hipnosis. “Esto demuestra que los cambios en el cerebro se deben a la hipnosis y no a la simple relajación. Nuestro trabajo muestra que la hipnosis es real”, ha asegurado.


   En resumen, lo que viene a demostrar este estudio es algo que sabemos los que nos dedicamos hace años a la hipnosis profesional;La hipnosis no puede considerarse una mera sugestión, ya que tiene efecto real y material en el cerebro y, por descontado, este efecto influye en la mente y en el resto del cuerpo.


   Tanto con la hipnosis guiada como con la auto-hipnosis, se pueden abordar innumerables problemas, trastornos y situaciones de modo, como hemos dicho al principio, natural, potente, efectivo, rápido y seguro. Desde ansiedades generalizadas o específicas, fobias diversas, depresiones, trastornos psicosomáticos ... pasando por el trabajo de aumentar la capacidad de la memoria (tanto para estudiar, como para recuperar recuerdos olvidados en el tiempo) ... siguiendo con el control y alivio del dolor, tanto crónico como agudo ... y llegando al aprendizaje de estrategias, habilidades y recursos en el deporte, el baile, la música ... El abanico de posibilidades, como vemos,es muy amplio.


   Creemos firmemente que la hipnosis( cuando la gente deje o le hayan sido aclarados los conceptos erróneos que tiene de ella), ocupará un lugar destacado en las preferencias de la humanidad a la hora de buscar remedios que alivien, mejoren o potencien tanto las cualidades individuales, como sus propias fuerzas sanadoras.

La hipnosis no puede asegurar que va a contribuir a curar una enfermedad muy grave o que va a hacer de un deportista mediocre un campeón; pero quizá, si pueda ser la herramienta que ayude a producir el cambio de mentalidad necesario para que se origine ese resultado.